El Tarot

La baraja de Tarot más antigua que se conoce tiene su origen en la Italia del siglo XIV, donde un noble italiano hizo pintar a mano una baraja como regalo para la boda de sus hijas. El Tarot era y todavía es un juego de cartas. Conocido en Europa como el tarot-chino, consiste concretamente en un juego de números donde cada naipe tiene un valor, y el jugador con la mano más alta gana. ¿Los símbolos místicos y temas religiosos que expresan las cartas fueron deliberadamente introducidos como consecuencia de ciertas enseñanzas esotéricas o, como parece más probable, su integración fue parte de un proceso más que de una decisión deliberada? Esta pregunta ha suscitado extensos estudios y debates. Las cartas representan los principales aspectos de la vida y muestran lo que podemos aprender de nosotros mismos. Cada naipe recibe el nombre de Arcano, que significa «misterio», pero es preferible considerarlos como "explicaciones": un misterio es algo indescifrable, mientras que una explicación nos permite vivir la vida con un mayor grado de conciencia y, por lo tanto, con mayor capacidad de ser felices. Lo más importante no es lo qué «hay» en las cartas sino lo que somos capaces de ver en ellas. Según nuestros conocimientos, veremos en los naipes la representación de leyendas, cuentos mitológicos y alusiones a «enigmas» y sus respectivas explicaciones.

El trabajo con las cartas puede compararse, en cierto modo, con la asistencia a un gimnasio: desarrollar lo que está latente en cada individuo de acuerdo con la cantidad de esfuerzo y trabajo invertidos. A veces la gente pregunta: «¿No es preciso ser parapsicólogo para leer las cartas?» Lo cierto es que, al trabajar con las cartas, usted sacará a la luz su propio potencial psíquico y lo activará mucho más de lo que en principio imaginaba. Así, el trabajo con las cartas le llevará a ser más intuitivo con respecto a la vida en general y más perceptivo consigo mismo y con los demás. Trabajar con el Tarot no significa, necesariamente, leer las cartas a otras personas. Por «trabajar» entendemos emplear los símbolos como «detonadores» que nos permiten hacer nuevos descubrimientos sobre nuestra vida. El Tarot es, en realidad, un juego de ventanas a través de las cuales puede contemplarse la vida desde una perspectiva diferente. Parte de este trabajo incluye la lectura de las cartas para uno mismo o para otras personas. La utilización de la simbología de los naipes para sus propias meditaciones también le reportará beneficiosos resultados.

El objetivo del Tarot es ayudarle a crecer como per¬sona para que las cosas que acostumbraban ser un pro¬blema en su vida ya no le preocupen. Las cosas que en este momento considera un obstáculo irán perdiendo importancia a medida que usted evolucione. Cuanto mayor sea su crecimiento, más logrará centrarse en la causa de las situaciones de la vida, en lugar de en su efecto. El objetivo es ayudarle a ser más causativo, a tomar las riendas para que su vida pueda expandirse en la dirección que usted elija. Los proble¬mas se convertirán en simples obstáculos que usted será capaz de superar. Podrá controlar situaciones que antes estaban fuera de su alcance. Éstos serán los indicadores de que está evolucionando positivamente. En este libro le mostraremos cómo urdir la sabiduría del Tarot con la vida cotidiana a través de reflexiones que usted habrá de interiorizar. Poco a poco verá sus propias experiencias reflejadas en los naipes, dando vida, por tanto, al Tarot. La sabiduría del Tarot se con¬vertirá en parte de su vida. En primer lugar estudiaremos los significados de las cartas comenzando por los Arcanos Mayores, que si¬guen el viaje del Loco hacia la realización espiritual. He descrito cada etapa del Viaje carta por carta y les he «dado vida» para que, si usted lo desea, pueda acompa¬ñar al Loco en su camino. En segundo lugar, le mostraré el modo de enlazar las cartas para dar sentido a las tira¬das que realice para usted y para sus amigos.

Las Cartas del Tarot

El Tarot está dividido en dos secciones: los Arcanos Mayores y los Arcanos Menores. Los dibujos hacen referencia a folclores, mitología, leyendas y perso¬najes históricos y nos imparten lecciones que podemos aplicar a nuestra vida. Los Arcanos Mayores constan de 22 cartas. Si al tirar los naipes, ya sea para usted o para otra persona, aparece un Arcano Mayor, éste le estará mostrando las cosas más importantes que el consultante (la persona a quien va destinada la lectura) debe saber. Los Arcanos Menores comprenden 56 cartas que re¬presentan situaciones cotidianas y diferentes clases de personas que rodean la vida del consultante. General¬mente, las cartas se tiran para brindar al consultante una respuesta a una pregunta. Con todo, es posible que, en lugar de buscar una respuesta a una pregunta concreta, el consultante esté interesado en obtener una visión ge¬neral de su vida a partir de la lectura del Tarot. Las cartas que representan a personas se denominan cartas de la corte y están integradas por los reyes, las reinas, las sotas y los caballeros. Estos naipes pueden mos¬trar situaciones o bien personas reales que son impor¬tantes en la vida del consultante en el momento de la lectura. Tradicionalmente, las cartas representan seres del mismo sexo, es decir, los reyes encarnan a hombres y las reinas a mujeres. Con todo, el rey, por ejemplo, puede representar a una mujer que ostenta un cargo de autoridad o que recibe una fuerte influencia de su lado masculino, mientras que la reina puede encarnar a un hombre que ejerce una función nutriente en la vida del consultante. En esta obra estudiaremos los significados individua¬les y las asociaciones de cada carta. Comenzaremos por los Arcanos Mayores y luego pasaremos a los Menores. Más adelante describiremos la forma de hacer la lectura, indicando paso a paso cómo dar sentido a la tirada. La clave está en disfrutar al tiempo que aprendemos.