Asanas, posiciones del yoga

Asana o postura significa “asiento meditativo” y su objetivo es que el cuerpo esté tan firme y cómodo que no perturbe a la mente. En la asana hay energía y fuerza, pero siempre dentro de los limites de la armonía y bienestar. Un practicante avanzado trabaja siempre con los ojos cerrados y encuentra que cualquier asana puede llevarlo al estado de concentración, serenidad y plenitud buscado porque todas ellas han sido creadas para ampliar la conciencia y la conexión espiritual.

Durante la ejecución de cada apostura, la mente debe estar centrada en el trabajo físico y al mismo tiempo en la respiración que lo acompaña armoniosamente, ya sea en el movimiento como en la inmovilidad. Esta concentración es justamente la que trabaja sobre el estado mental y lo transforma.

En la realización de cada asana se distinguen tres etapas:

Movimientos que se realizan para llegar a la postura

Postura propiamente dicha y su permanencia

Camino de regreso para deshacer la postura

Todas las etapas son importantes y no hay que apresurarse. Cada paso, que se realiza para llegar a la postura debe ser fluido, lento y consciente. Una vez en la postura, el tiempo que se mantiene la inmovilidad depende de la práctica de cada uno.

Al comienzo solo serán unos segundos, pero los practicantes avanzados son capaces de permanecer inmóviles en una postura durante horas. Para deshacerla se usa siempre el camino inverso que se tomó para adoptarla. Y éste también debe ser fluido, lento y consciente

La consciencia es el movimiento y no el esfuerzo, es lo que le da perfección a asana.

Artículo publicado por Editores de Armonia Live



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